miércoles, septiembre 16, 2009

El regreso

Estoy semidesnuda en un calabozo, como en las películas antiguas donde salía el reo esposado de muñecas y tobillos en la pared, con la espalda pegada a esta. Así estoy yo. Vosotros váis pasando de uno en uno y tenéis la oportunidad de hacer lo que queráis conmigo, pero sólo una cosa podéis hacerme. Alguno me dirá algo soez al oido. Otro me tocará con lascivia mis partes bajas. Alguna envidiosa me escupirá a la cara. Más de uno me violará. Incluso habrá quien me abrace cariñosamente como si hubieramos sido amigos de toda la vida. Alguien me mirará con desdén y seguirá su camino. Aquel pensará que de tanto succionar mi pecho saldrá leche. Este me dará un masaje en los hombros para que no esté tan tensa. Una lectora lesbiana se frotará contra mi. Un sado intentará escucharme de dolor. Alguien resentido me dará un tirón de pelos por tanto faltar a este blog. Un cartel junto a mi cuerpo esposado:

"Me lo merezco, dame mi castigo".

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Viva el regreso de la menudita matona!

yabu dijo...

Ah, pero.. ¿va en serio que has vuelto?

Qué bien. Sabía que la categoría de "fallecidos" en bloglines me iba a ser de utilidad algún día.