domingo, mayo 22, 2005

La pija madura

-¿Adriana?
-Si.
-¿De verdad eres tú?
-Si, soy yo. ¿Quién eres?
-¿No me reconoces?
-Lo siento. Ahora mismo no caigo.
-Bueno...
-¿Quién eres?
La unica respuesta que me dió fué colgar el teléfono. Tenia voz de mujer madura. De estas que parecen que están haciendose un dedo mientras dejan escapar semigemidos al hablar. La típica voz de las pijas mimadas adictas al sexo. No sé quién era. No me trato con gente mayor que yo. Menos aún con mujeres maduras... Si al menos fuera un hombre, podria tener mis razones... Me da curiosidad. En fin, Serafín.

viernes, mayo 13, 2005

El pequeño desorientado

¿Qué tal estás? Hoy me confundieron en una sala de espera. Era un pequeñajo de unos tres años. La confusión vino a raiz de que la madre de él y yo llevábamos una vestimenta parecida. Ambas estabamos sentadas. Solo habia un asiento de diferencia entre nuestros culos cansados. El niño se escapó de las rodillas de su madre para recoger algo que se le habia caido al suelo. Dió varias vueltas a la sala, donde habia mas personas esperando, y sin mirarme a la cara se fué hacia a mi en vez de hacia su mamá.

Ella me miró con un guiño cómplice como diciéndome "a ver que hace", yo le sonreí a la madre. El niño intentaba subirse a mis rodillas, pero no podia. Así que lo levanté y lo senté sobre mis muslos, con un poco de esfuerzo, ya que pesaba lo suyo. Tampoco me miró a la cara. Con el objeto que habia recogido del suelo empezó a golpearme en los muslos. Paró. Volvió a pegarme. Paró de nuevo. Se quedó fijo mirando a una señora de la limpieza que se agachaba para recoger un cubo de basura. En ese momento la madre se levantó de su asiento y vino hacia nosotros. Mientras el niño no dejaba de mirar a la limpiadora la madre entró a matar "¿Qué estás mirando?". Dió un respingo que hizo que mis muslos temblaran como dos flanes calientes recien hechos. Se echó sus dos manos a la boca como si hubiera cometido pecado mortal, cayéndosele el objeto que llevaba en sus pequeñas manos otra vez al suelo.

Se puso colorado al ver que se habia sentado sobre una chica que no era quien lo habia traido al mundo. Despues de que su madre lo bajara de mis rodillas me miró con cara de "lo siento, no me dí cuenta". Le sonreí. Seguia con la misma cara de culpabilidad.

"Vamos pequeño granuja, nos toca entrar a nosotros"-le dijo la madre agarrándole de su mano derecha, con la izquierda se chupó el pulgar, mientras me quedaba otra vez sola, esta vez con el calor de su pequeño cuerpo desvaneciendose sobre mis muslos.

jueves, mayo 12, 2005

¿Me sientes viva?

La puerta de mi habitación está cerrada. Abrela. Despacio. No hagas ruido. Quítate los zapatos, los calcetines y entra descalzo lo mas despacio que puedas. Es de noche. Todo está oscuro. Puedes oler mi respiración entre el silencio. ¿Estoy dormida? Acércate mas. Puedes sentir el perfume de mi desnudez. Párate. ¿Me ves? Está todo oscuro aún. Pero tus ojos se van acostumbrando a tanta negrura. Poco a poco vas viendo algo. Mi silueta se va dibujando a medida que avanzas lentamente de nuevo. Adelante.¡Ups! Algo has pisado. Algo húmedo. No te preocupes. Es mi orina. ¿La sientes aún cálida? Lo sé. El suelo está algo frío. Pero mi orina la sientes caliente como una perra en celo. Puedes oler la lascivia en ella. Agáchate. Huélela. ¿Te gusta el olor? ¿Se te pone dura al olerme? Tus ojos van viendo mas que antes. Reincorpórate. ¿Ves mi silueta gris tumbada a lo largo de mi humilde colchón? ¿Me ves los ojos? Los tengo abiertos. Como mi vagina. Mis ojos sangran. Mi vagina llora. ¿Lo ves? El rio de sangre llega hasta mi ombligo pasando por mis pechos desde el nacer de mis pupilas, para luego morir por mi costado al colchón. Lloro por ti. Ahora ves mejor. ¿Verdad? La orina que impregnaba tu piel se ha enfriado. Vuelves a sentir frio en los pies. Pero vuelvo a mearme. Orina caliente. Hirviendo. Perdoname, pero me habias asustado al entrar sin permiso. Me has hecho orinarme encima. Te acabo de salpicar de nuevo. Mi líquido amarillento te está cayendo en los pies otra vez. ¿Me sientes viva? Estoy viva.