viernes, diciembre 30, 2005

Bajo las escafandras

Algunas veces mi mente pinta mi realidad, en vez de mi mirada. Entonces me puedo encontrar en medio de un desierto con un horizonte mas lejano del que podria verse por la curvatura terrestre. En medio de un silencio mas sepulcral que el de un convento de clausura en un dia lluvioso. Con la tristeza revoloteando a mi alrededor en forma de pequeños pájaros negros. Con la Luna detrás de mi, clavada entre las dunas del desierto, como si se hubiera descolgado de la bóveda terrestre esta misma noche.

Algunas veces mi mente se vuelve traviesa, convirtiendo mi tristeza en morbo. En el desierto estoy casi desnuda, solo llevo unas braguitas puestas, medio raidas de tanto uso. Blancas. Los agujeros de las bragas dejan ver el color de mi piel. Ahora las tengo bajadas hasta los tobillos. De la Luna clavada en la arena salen personajes con escafandras. Me rodean con paso vacilante. Me han pillado en medio de una masturbación de deditos que me estaba haciendo con una revista porno. Pensaba que estaba sola entre tanta arena cálida. Se han puesto cachondos al verme haciendome el dedito. De sus pantalones sacan miembros descomunales. Tanto, que me estremezco con tan solo mirar. Rechazo ser penetrada por esas cosas tras el primer vistazo, pero por otra parte estoy ardiendo de deseo. Me he quedado en mitad de mi masturbación, insatisfecha. Quiero mas. Quiero esas pollas dentro de mi. Quiero ver lo que hay debajo de esas escafandras. Seguro que tú estás debajo.

miércoles, diciembre 28, 2005

Una semana después

Vivimos entre mentiras. De pequeña, una de mis mejores amigas del pueblo, recibía los regalos por el día de Navidad, en vez del dia de los Reyes Magos, como era normal entre todos los niños de mi generación. Ahora, ya no es raro que a un niño le traiga los regalos Papá Noel. Incluso ahora eres un niño tonto si sólo los recibes para la noche del cinco al seis de Enero.

Antes era extraño cuando recibias los juguetes por el hombre regordete y rojo. Ese niño pasaba a ser casi un hereje entre todos los demás. Está bien, disfrutaba de los regalos muchos dias antes que el resto. Pero los niños que eramos fieles a los Reyes Magos sabíamos la verdad: Papá Noel no existe.

Dias antes de que Papá Noel llevara los regalos a la hereje de mi amiga, nosotros mirábamos a sus padres como si estuvieran cometiendo un grave delito. Lo peor fué cuando en una ocasión una amiga y yo vimos al padre de la hereje disfrazado de Papá Noel, saliendo de casa de un vecino nuestro, subiéndose los pantalones con una mano porque se le caian mientras con la otra llevaba un saco lleno de juguetes. El vecino propietario de la casa donde el padre de la niña se puso el trajo rojo para engañar a su hija una vez entrara en casa, era de un soltero con bastantes años, que vivia entre el alcohol y los puros. Era tan descarada la imagen del Papá Noel falso, que no llegamos a comprender cómo la niña nunca llegaba a darse cuenta de que todo era un montaje. Una puta farsa. Los Reyes Magos eran los únicos verdaderos. A su Papá Noel, le sobraba el Noel.

Incluso se lo decíamos en su cara. "Papá Noel no existe, Natalia, es tu padre". Ella siempre atacaba con un "Mentira, lo dices porque te da rabia". La verdad, tenia razón, daba rabia verla con sus juguetes mientras los demás niños nos tirábamos el resto de las vacaciones con los dientes largos hasta que venian los verdaderos: Los Reyes Magos.

Poco a poco, como en un campo de batalla, los niños fieles a los Reyes Magos fuimos cayendo en esa guerra que teniamos contra el Papá Noel falso. Al final había otra verdad: Los Reyes Magos no existen.

Y también una mentira: Nunca nos arrepentimos de haber tenido los regalos una semana después de Natalia.

martes, diciembre 27, 2005

Yo, Adriana

La pareja que tenia al terminar el verano (el monitor del campamento) ya no la tengo. Hace semanas que terminó la relación. Fué tan fugaz como apasionada. Como un orgasmo. Cuando apenas llegamos al punto álgido, se desvaneció.

Dicen por ahí, los que siempre se empeñan en dejarte peor aún de ánimos de lo que ya estás, que lo que viene rápido, rápido se va. Y se quedan tan panchos diciéndotelo a la cara. A mi si que me entran ganas de irme en cuanto me sueltan esa frase de forma tan rápida.

Esta tarde volví del pueblo. Pasé la Nochebuena, el dia de Navidad y otros tantos dias antes del dia veinticuatro, con mi familia. El Nogal se encuentra igual que siempre. Tan imponente como respetable. Estaba lloviznando cuando lo ví, yendo en taxi hacia mi casa. Tuve que humedecer el dorso de mi mano derecha limpiando el vaho de la ventanilla derecha del taxi. La postal era idílica. Me hubiera gustado haberle dicho al taxista "Pare un momento, quiero bajarme un rato del coche", abrigarme con mi chaquetón y quedarme admirando de pie al gran árbol, sintiendo caer la fina lluvia sobre mi cara. El taxista habria empezado a encender un cigarro mientras yo, ensimismada, me habria quedado congelada ante la impetuosidad de aquél ser mudo. Pero no. Me quedé callada. El taxista ni si quiera desaceleró al pasar junto al Nogal. ¿Por qué iba a hacerlo?

Perdón por tenerte algo olvidado. Cuando escribo, lo hago porque quiero y puedo. No quiero ofender a nadie con mi silencio. Sigo estando palpitante, vivita y coleando. Sigo siendo yo, Adriana.

Feliz Navidad.

domingo, septiembre 11, 2005

Una noche de pasión

Me gustaria saborear el fuego que palpita en tu espalda, escupir el hielo que desgarro de tus labios rotos, mear ácido y cagar saliva encima de tus ropajes. Embutir tu polla con mi coño. Tu lengua con mi boca. Tus dedos con mis tetas. Mi cuerpo con el tuyo. Drogarme de ti. Intoxicarme con tu sangre. Inyectarme los nervios de tus ojos en mis venas. Follarte en una noche de pasión.

Luego, dormir.

sábado, septiembre 10, 2005

Mi verano

La soledad es como aquel gran amigo que suele llamar a tu puerta cuando menos lo necesitas, pero que al final tienes que dejar pasar, porque la soledad, al igual que un gran amigo, no se va tan facilmente. La soledad, como el amigo, acude a tí, en momentos que estás tristes, y en otros, que estás alegre, como hoy.

He estado trabajando este verano en un campamento para gente menuda, ya sabes, esos pequeños cabezones. Una amiga me dijo que hacia falta una monitora y que no era necesario ningún curriculum especial, asi que me enchufé con ella.

Lo he pasado bien con los niños e incluso he llegado a conocer a "un niño grande". Hablo de otro monitor, unos años menos que yo. Tres años para ser mas exactos. Al principio tenia miedo de enamorarme, por su edad. No es justo que diga eso, pero temia que no fuera lo suficiente maduro.

Me equivocaba, es mas maduro que yo. Terminamos haciendo buenas migas. Cada vez esperaba con mas ansias que llegara la noche, para dejar de vigilar a los niños y poder pasar un rato con él. Aunque nos juntábamos varios monitores y monitoras, siempre acabábamos juntos. Hablando de todo y a la vez de nada. Sabiamos que queriamos estar solos, a solas, y lo conseguimos, pero nos fué dificil. No era facil desprenderse de tantos niños, y de esos monitores mal pensados.

Ha sido un buen verano. Me ha salido pareja y he ganado dinero. Aunque ya me ves, sigo rodeada de soledad. ¿Qué tal tu verano?

jueves, julio 07, 2005

Terror en Londres

Tras los atentados de esta mañana y la poca información al respecto algunos fotoblogs están ofreciendo imágenes que mandan los usuarios londinenses de teléfonos móviles.

miércoles, julio 06, 2005

Comienza el verano

"La loca" se fué ayer a su pueblo. Para pasar el verano. Nos despedimos con un beso en los labios. Fué idea suya, no mia, pero no le des importancia, pasamos todo el dia juntas, casi nos vemos desnudas a diario, y compartimos tanto momentos de tristezas como de alegrias, asi que no veas raro que nos besaramos de esa forma en su despedida. Si hubieras visto el pellizco que le metí en sus nalgas pensarias que soy lesbiana, pero era para acompañar lo que le dije "no te portes mal, chocho, que te quiero mucho".

Hoy el piso está muy vacio. Aproveché para tomarme un baño muy largo, sumergida en la bañera y así estuve hasta que empecé a estornudar, el agua se tornaba ya algo fria.

Estoy pensando de invitar a alguna amiga a dormir conmigo, bueno, ocupando la habitación de "la loca", para ser mas explícita. Aún no sé que hacer este verano. ¿Me dás alguna idea?

lunes, junio 27, 2005

En tu cajón

"La loca" duerme en su habitación desde hace unos minutos. Yo estoy regodeándome de forma masoquista con el sabor agrio de mi soledad. Si tuvieras un cajón del olvido me gustaria meterme dentro y que lo cerraras para siempre. No me encuentro bien. Tengo ganas de pisotear a alguien. De que me pisoteen, también. ¿Será la regla? No sé.

domingo, junio 19, 2005

La calle y el calor

Estoy asada de calor. Sudorosa y con la cara roja. Me he tenido que recoger el pelo en una coleta, ponerme descalza, y vestirme con lo mas fresco y decente que tenia en el armario. Ya puse mi ventilador, pero solo hace mover el mismo aire ardiente de un lado para otro de la habitación, una y otra vez, como buitre esperando a que yo decaiga, para devorarme.

De vez en cuando voy al congelador, cojo un poco de hielo y me lo meto en la boca. Dejando que se derrita por si solo. Cuando estoy sola también me gusta restregarme algun hielo por el cuerpo, sobretodo en el canalillo y en la parte del ombligo. También estoy bebiendo mucho (con hielo, claro) para no deshidratarme.

En la calle la gente no se ve a la hora de la comida. Es como si hubiera habido una epidemia mortal. Es como si esa pandemia estival asolara la ciudad todos los dias, a la misma hora. Pero conforme pasan las horas y llega la oscuridad, la cual tarda ahora en llegar, empiezan a resucitar las almas que habian estado escondidas toda la tarde. Entonces me fijo que la gente va cansada. Como arrastrando los pies. Sin rumbo fijo.

Cuanto mas de noche se hace mas parecen recobrar el sentido, el calor ya no es tanto, la gente parece mas viva, la calle se vuelve ruidosa. El ir y el venir de gente se hace mas que notable cuando se alcanza la medianoche. Todo esto dura hasta bien entrada la madrugada. Con sonidos de las copas de los bares. Risas. Motos. Coches. Mis vecinos echando otro polvo.

Se me derritió el trocito de hielo que me introduje al empezar a escribir, voy a por otro...

viernes, junio 17, 2005

Los duendes de la siesta

Una decena de duendes han poseido mi cuerpo en mi siesta de esta tarde. Donde la calor era una caricia que me erizaba los pezones a cada instante. Donde los duendes hacian travesuras a lo largo de toda mi piel. Pequeñitos... menuditos, pero juguetones... matones. Mas dormida que despierta. Con mis ojos casi cerrados por el peso de la calor en mis párpados y el sudor resbalando en forma de gotas por mi espalda.

Con sus pequeños penes querian saciarse de mi lujuria. Me quitaron el sujetador entre dos o tres, el resto se dedicó a bajarme las braguitas hasta la altura de los tobillos, donde las dejaron ahí, sin llegar a sacármelas por completo. Les daba morbo verme con ellas cautivándome los pies. Yo me dejaba hacer. El sueño me susurraba al oido en forma de gemido.

Algunos duendes traviesos empezaban a frotarse por encima de sus pantalones verdes, otros mas exhibicionistas empezaban a masturbarse con sus pequeñas pollas, con el pantalón por las rodillas, a la vista de todos.

Uno me metia su pollita por mi boca, uno de los mas fuertes. El mas barrigón queria metérmela entra mis tetas. Despues de varios intentos lo consiguió, le tuve que ayudar presionando un pecho contra otro. Un par de duendes jóvenes, estaban agarrados a mis dos pezones, chupándomelos como bien sabian, se agarraban bien a ellos ya que mis pechos se movian mucho con las penetraciones del barrigón entre mis mamas.

Mas hacia abajo, habia uno a la altura de mi ombligo, se masturbaba sin parar, viendo a los demás como jugaban y se divertian con mi cuerpo. Sus pantaloncitos verdes hasta sus rodillas se salpicaban de su propio semen cada vez que se corria sobre el final de mi vientre. Eyaculaba una vez tras otra, no tenia parangón, y yo sentia el calor de su líquido blanco, a veces sentia cosquillas al chorrearme hacia los costados, manchándome las sabanas blancas.

En mi clítoris habia tres hombrecitos verdes, frotándome sin parar. Eran los que mas placer me daban. Sabian hacerlo. Con sus pequeñas y delicadas manos me ofrecian toda su sabiduria para conseguirme el placer que me subia por todo mi ser. Sabian ponerme cachonda. Con sus masajes de mi clítoris hacian disfrutar a los dos de los pezones cuando estos se ponian mas duros de lo que estaban, los duendes de los pezones se balanceaban con cada folladita de mis tetas por parte del barrigón. Uno de los tres que estaban en mi clítoris, el mas joven, a veces terminaba haciendose una paja de la calentura que le entraba.

Verlos tan juguetones a todos me tenia completamente excitada. Me costaba mantenerme quieta, pero movimientos bruscos habrian acabado tirándolos al suelo. Los pobres solo querian disfrutar. Tenia mucho cuidado con ellos. Al igual que ellos cuidaban bien de mi. Los dos duendes qeu faltaban, estaban en los lugares mas escondidos de mi templo carnal. Uno metia su pequeño cuerpo a través de mi coño, y volvia a sacarlo, me follaba con todo su cuerpo. El otro duendecito me daba masajes entre la vagina y mi culo, refregándose contra mi con todo su menudito cuerpo, incluida su pequeña cosita.

Me quedé dormida entre un sofoco de placer.

jueves, junio 16, 2005

Tu mayor sueño...

¿Cuál es tu mayor sueño en la vida? Cuéntamelo.

Gracias.

miércoles, junio 15, 2005

La elegancia... femenina

Voy sentada en el autobús. Sola. Delante de mi dos chicas hablan sobre sus cosas. Parece ser que tienen un año o dos menos que yo. Quizás tengan mi edad como mucho. Como cuando alguien quiere chafarte el final de una película que aún no has visto, no puedo evitar escucharlas, por mucho que intente distraerme con el interior del autobús. Bastante feo, por cierto.

Hablan de sus novios, de lo zorra que es aquella amiga, de la juerga aquella que se pegaron, de lo puta que es la vida, del ciego de la semana pasada. En fin. Todo eso aderezado con palabras malsonantes mas propia de chavales barriobajeros que de adolescentes con tangas.

Yo, escuchando. Ellas, hablando. Y he aquí donde quiero dejar algo claro, las mujeres nos estamos masculinizando. "Mas culona" diria mi ex-novio. No, "masculina".

Algunas parecen tener envidia de los hombres. Por ello terminan pareciendose a ellos. Desde palabrotas que antes solo salian de bocas de los chicos, hasta gestos corporales propio de los machos.

Alguien me dirá que "¿no tenemos derecho a ser iguales?". Estoy harta de tanta igualdad. Igualdad por aquí, igualdad por allá, igualdad por arriba.. ¿Por detrás? Por detrás me la meten cuando escucho sobre tanta equidad, me mata, no lo soporto. Para mi, que se nos quieran dar a las mujeres tantas oportunidades como los que posee el hombre por naturaleza o cultura solo me suena a que "somos inferiores". Por eso no me gusta tanto alago a lo feminino("pobrecitas, vamos a darles una oportunidad"), tanto favor burocrático que solo sirve para ganar votos... Somos lo que somos y punto. Si gano algo que sea por mi esfuerzo, no porque me dejen via libre.

Me daba asco escuchar a esas dos decir "hostia puta", "jo tio"(ni si quiera dicen "jo tia"), "qué cabrona eres", "la virgen puta", "que guarra es"... ¿Está muriendo la elegancia femenina?

Una mujer grosera, es mas puerca que dos cerdos ibéricos.

martes, junio 14, 2005

El dolor

Hoy me duele mucho la cabeza. No. No es el típico truco al que nos agarramos las mujeres en caso de necesidad. Me duele de verdad y me duele mucho.

En momentos como este me acuerdo de la gente que sufre y padece dolores. El dolor es facil observarlo cuando no está acribillandote, pero cuando lo hace, cuando tú eres su víctima, es muy puñetero. Es tu peor enemigo, porque forma parte de tí, porque está en tí, contigo.

Una aspirina (lease ácido acetil salicílico) y me pondré buena. Conozco un amigo que nunca toma pastillas. No se fia. Cree que nos matan poco a poco esas cosas redondas. El prefiere lo sano. Yo me pregunto si a estas alturas hay algo sano, que no esté manipulado por el hombre. Supongo que cuando a mi amigo le entre un buen dolor, de estos que son insoportables, que le hagan maldecir, irritar y gritar, quizás acepte la pastilla como medio para calmarse. Como buena amiga no le deseo que le haga falta jamás. Pero tampoco podemos ir por ahí, vacilando, de forma engreida, como un hipócrita que "a mi no me hace falta tomar pastillas". Porque la vida da muchas vueltas, y la juventud no es eterna. Mas quisiera yo. ¿Verdad?

lunes, junio 13, 2005

Lo que te salga del coño

Hoy dejé a "la loca" cocinando sola en casa. La pobre comió sin mi compañia. Esta mañana una amiga me llamó urgentemente para que quedaramos para almorzar en un restaurante barato que conocemos del centro de la ciudad. No es un sitio muy pijo, pero al menos es limpio, aparte de que se come bien, y lo que es muy importante, se paga barato.

No me gusta comer fuera de casa, al menos los dias laborables, para mi es como si estuviera fuera de lugar, no me encaja, es como ir a misa un miercoles, tener un examen en agosto, o llevar un tanga rojo en un funeral... Lo dicho. Fuera de lugar. No pega. Aún así, fuí. Ella necesitaba verme, yo a ella no, pero para eso somos amigas, quizás no del alma, pero si carnales (no me malinterpretes).

Al final todo para lo de siempre. "Me gusta aquél amigo de mi novio", "me siento bien con mi novio, pero...", "tia, me gustaria pasar al menos una noche con él...", "¿qué hago?", "estoy liada", "ayúdame"... Mas guarra que las gallinas. No la entiendo. En vez de ser feliz, solo piensa en aumentar el record de las distintas pollas que han pasado por su boca. Casi podria asegurarte que de varios colores, al menos desde que la conozco... De un negro, de un chino, de un filipino, de un inglés... Ahora quire sumar a la cuenta la de un español, con lo internacional que ha sido desde que la conozco. ¿Estará rebajando el nivel? Para mas inri amigo de su novio.

¿Qué le dije a mi amiga? "Ponte en el lugar de tu novio, a ver si te gustaria que tu pareja pensara en acostarse con otra persona..." De nada servia mi cháchara. "Ya lo sé... ¿Crees que no lo pienso? Me siento culpable, pero..." Desde ese momento sus palabras me entraban por un oido y me salian por otro, y acabé fijandome mas en el menú del dia. Me entraron ganas de decirle "Haz lo que te salga del coño, como si te follas a tu padre en vísperas de su aniversario con tu madre". Nunca me ha caido bien que me vengan con estas quejas... al final acaban follando con quienes quieren, y una, con la cabeza a punto de explotar. Mi "loca", comiendo solita.

Encima pagué 10 euros.

domingo, junio 12, 2005

El buzón de voz

Esta mañana me levanté mas cachonda que como me acosté anoche. Me acabo de hacer un dedo en la bañera, con el tapón puesto, sentada en la misma. El agua sólo dejé que me llegara hasta una parte de los muslos. Cada vez que me contorsionaba, el liquido de la vida me golpeaba en los muslos con suaves caricias, tanto como en los costados, como si varios dedos me susurraran por todo el cuerpo. Me moria del placer. Los pechos llenos de jabón. Mis dedos jugando entre mi clítoris y mi coñito, a veces con mis pezones, que estaban endurecidos como el acero. Mis tetas estaban propicias para ser folladas por una polla en una paja cubana. Estaba tan ardiente que empecé a gemir, mientras me movia mas y mas, el agua salvajemente deambulaba entre mi cuerpo. Mis dedos poseidos por la lujuria. Mis ojos miraban hacia mis bragas y tangas, asi como los de "la loca", colgar del cuarto de baño mientras se secaban, pero en realidad no veia nada, estaba en éxtasis . Mi culo ayudando a elevar a mi vagina en busca del encuentro de esos dedos sedientos de placer. Me metia los dedos una y otra vez. A veces solo uno, y lo dejaba metidito en la misma postura mientras hacia elevar a mis nalgas y las volvia a bajar, y otra vez arriba, y otra vez abajo, haciendome que me follara el dedo, como tu polla. Cogí el teléfono movil que lo tenia al lado y marqué el buzón de voz cuando el clímax era intenso, mientras no dejaba de tocarme con la mano izquierda. Escuché el mensaje que me habia dejado alguien que conozco de hace años de un chat, un mensaje obsceno que habia grabado en mi buzón un dia que tenia ganas de masturbarse conmigo, y que lo hizo sin mi... Menos mal que no estaba "la loca". Porque gemí como una cerda.

Ahora estoy duchada, y no estoy satisfecha del todo...

Mucha calor

Tengo mucha calor. Muchisima. Demasiada. Encima he cerrado la puerta, porque "la loca" se ha quedado dormida en el sofá del salón y no quiero molestarla. Esto es sofocante a mas no poder. Me he quedado en braguitas y con el sujetador. Con tanta calor estoy que ardo. ¡Dios! Necesito ahora mismo un buen polvo. Que me follen hasta que amanezca. Que me dejen bien folladita.

Me voy a cambiar las braguitas por el tanga que me regalaron mis amigas, ya que tengo las bragas algo sudadas, sobre todo en la parte de las nalgas. Me quitaré el sujetador. Me meteré en la cama. Me pondré música brasileña en los auriculares con todas las luces apagadas, y me masturbaré con el tanga puesto mientras me acaricio los pechos con la mano que tenga libre. Te dejo, no puedo mas...

viernes, junio 10, 2005

El pájaro muerto

Salí del portal del piso y casi me resbalo cuando habia pisado algo que estaba duro. Era un pájaro muerto. Tuve sentimientos de culpa por haberlo pisoteado con mis sucias suelas. Descanso al saber que estaba muerto, de antes. Volví a entrar al piso, cogí una servilleta y una bolsa pequeña que teniamos de la farmacia.

Al salir a la calle de nuevo para recoger al pajarito y tirarlo con la bolsa me llevé una sopresa. El animal no estaba. Miré alrededor y en la otra acera habia dos niños riendo. Jugaban con algo agachados en cuclillas. Uno le estaba metiendo al animal un palo por el culo. Intentaba atravesarlo de una punta a la otra con ese objeto. Yo les grité y les dije que lo dejaran en paz, que era mio y que se habia caido del balcón. Los niños se fueron como si nada hubiera pasado.

Le quité el palo. Con la servilleta lo introduje en la bolsita de la farmacia y lo tiré en el contenedor mas cercano.

jueves, junio 09, 2005

Solo buscaba mi voz

Ya tiene desenlace la llamada de teléfono que me hizo la "pija madura". Aquella que hablaba con un tono insoportablemente masturbador. Lascivo. Volvió a llamar un par de dias despues.

-¿Adriana?
-Si, soy yo-la reconocí por su inconfundible tono.
-Mira, no me conoces, ni yo a ti...
-Si.
-Bueno... es la segunda vez que te llamo. La primera me dió mucha vergüenza y tuve que colgarte.
-Y bien, si no nos conocemos, ¿Qué desea? ¿Quién le dió mi número?
-Trabajo para tu compañía de teléfonos.
-Ajá.
-Hará una semana o mas llamaste porque tenias algún problema con tu linea de ADSL. Yo fuí la chica que te atendió. Fué ahí donde supe de tu número-su voz parecia un susurro cálido.
-Entiendo. ¿Y entonces?
-Lo apunté... tu teléfono, y tu nombre. Me juego el cuello haciendo esto.
-¿Y qué quiere de mi?
-Tu voz.
-¿Mi voz?
-Adriana, tienes una voz que me atrapó desde el primer instante.
-Si... Gracias, pero...-me cogió en fuera de juego.
-Me gustaria masturbarme con tu voz,-su respiración se hizo mas audible-por favor, Adriana. Quiero hacerme un dedo contigo. ¿Te apetece, cariño?
-Oye, nunca me habia pasado esto.
-A mi tampoco, Adriana,-respiraba con mas fuerza-tan solo quiero hacermelo con tu voz por teléfono. No te asustes cielo, relájate.
-Perdona, lo primero: no me van las mujeres, y lo segundo: esto es demasiado grosero como para denunciarte en la compañia de teléfonos, espero que no vuelva a saber mas de tí, adios-y colgué. Me sentia sucia. Me daba asco aquella situación que habia vivido. Aparte de pija madura, guarra. Me repugnaba aquello. Ni la ducha que me dí enseguida me quitó el mal olor que dejó en mi ser.

domingo, mayo 22, 2005

La pija madura

-¿Adriana?
-Si.
-¿De verdad eres tú?
-Si, soy yo. ¿Quién eres?
-¿No me reconoces?
-Lo siento. Ahora mismo no caigo.
-Bueno...
-¿Quién eres?
La unica respuesta que me dió fué colgar el teléfono. Tenia voz de mujer madura. De estas que parecen que están haciendose un dedo mientras dejan escapar semigemidos al hablar. La típica voz de las pijas mimadas adictas al sexo. No sé quién era. No me trato con gente mayor que yo. Menos aún con mujeres maduras... Si al menos fuera un hombre, podria tener mis razones... Me da curiosidad. En fin, Serafín.

viernes, mayo 13, 2005

El pequeño desorientado

¿Qué tal estás? Hoy me confundieron en una sala de espera. Era un pequeñajo de unos tres años. La confusión vino a raiz de que la madre de él y yo llevábamos una vestimenta parecida. Ambas estabamos sentadas. Solo habia un asiento de diferencia entre nuestros culos cansados. El niño se escapó de las rodillas de su madre para recoger algo que se le habia caido al suelo. Dió varias vueltas a la sala, donde habia mas personas esperando, y sin mirarme a la cara se fué hacia a mi en vez de hacia su mamá.

Ella me miró con un guiño cómplice como diciéndome "a ver que hace", yo le sonreí a la madre. El niño intentaba subirse a mis rodillas, pero no podia. Así que lo levanté y lo senté sobre mis muslos, con un poco de esfuerzo, ya que pesaba lo suyo. Tampoco me miró a la cara. Con el objeto que habia recogido del suelo empezó a golpearme en los muslos. Paró. Volvió a pegarme. Paró de nuevo. Se quedó fijo mirando a una señora de la limpieza que se agachaba para recoger un cubo de basura. En ese momento la madre se levantó de su asiento y vino hacia nosotros. Mientras el niño no dejaba de mirar a la limpiadora la madre entró a matar "¿Qué estás mirando?". Dió un respingo que hizo que mis muslos temblaran como dos flanes calientes recien hechos. Se echó sus dos manos a la boca como si hubiera cometido pecado mortal, cayéndosele el objeto que llevaba en sus pequeñas manos otra vez al suelo.

Se puso colorado al ver que se habia sentado sobre una chica que no era quien lo habia traido al mundo. Despues de que su madre lo bajara de mis rodillas me miró con cara de "lo siento, no me dí cuenta". Le sonreí. Seguia con la misma cara de culpabilidad.

"Vamos pequeño granuja, nos toca entrar a nosotros"-le dijo la madre agarrándole de su mano derecha, con la izquierda se chupó el pulgar, mientras me quedaba otra vez sola, esta vez con el calor de su pequeño cuerpo desvaneciendose sobre mis muslos.

jueves, mayo 12, 2005

¿Me sientes viva?

La puerta de mi habitación está cerrada. Abrela. Despacio. No hagas ruido. Quítate los zapatos, los calcetines y entra descalzo lo mas despacio que puedas. Es de noche. Todo está oscuro. Puedes oler mi respiración entre el silencio. ¿Estoy dormida? Acércate mas. Puedes sentir el perfume de mi desnudez. Párate. ¿Me ves? Está todo oscuro aún. Pero tus ojos se van acostumbrando a tanta negrura. Poco a poco vas viendo algo. Mi silueta se va dibujando a medida que avanzas lentamente de nuevo. Adelante.¡Ups! Algo has pisado. Algo húmedo. No te preocupes. Es mi orina. ¿La sientes aún cálida? Lo sé. El suelo está algo frío. Pero mi orina la sientes caliente como una perra en celo. Puedes oler la lascivia en ella. Agáchate. Huélela. ¿Te gusta el olor? ¿Se te pone dura al olerme? Tus ojos van viendo mas que antes. Reincorpórate. ¿Ves mi silueta gris tumbada a lo largo de mi humilde colchón? ¿Me ves los ojos? Los tengo abiertos. Como mi vagina. Mis ojos sangran. Mi vagina llora. ¿Lo ves? El rio de sangre llega hasta mi ombligo pasando por mis pechos desde el nacer de mis pupilas, para luego morir por mi costado al colchón. Lloro por ti. Ahora ves mejor. ¿Verdad? La orina que impregnaba tu piel se ha enfriado. Vuelves a sentir frio en los pies. Pero vuelvo a mearme. Orina caliente. Hirviendo. Perdoname, pero me habias asustado al entrar sin permiso. Me has hecho orinarme encima. Te acabo de salpicar de nuevo. Mi líquido amarillento te está cayendo en los pies otra vez. ¿Me sientes viva? Estoy viva.

jueves, enero 06, 2005

Regalo inesperado

El dia de Nochevieja, hablé con dos de mis amigas mas íntimas del grupo. Las invité a que hoy, dia 6 de Enero vinieran a mi piso, para tomar juntas una taza de chocolate caliente. Asi ha sido. Han venido y hemos pasado la tarde comiendo galletas que habian traido y hablando de todo un poco. La sorpresa fué que me trajeron un regalo. Por eso de ser el dia de los Reyes Magos. Me sorprendí cuando abrí el paquete. Un pequeño y fino tanga de color negro. Me ruboricé y ellas se rieron de la cara que puse. Desde hacía un año, en la anterior Nochevieja, no me habían regalado ningún tanga, ni si quiera yo me habia comprado ninguno. El de aquella ocasión fué rojo, por lo de que da suerte llevar unas bragas rojas el último dia del año. Lo que no saben mis amigas es el morbo que me da de follar con estas prendas. Tanto morbo que me da vergüenza comprar tangas. Ahora solo he de estrenar este último, el negro. Podria masturbarme con el puesto. Mañana viene "la loca". Aprovecharé. ¿Y a tí, que es lo mas original que te han regalado hoy?

miércoles, enero 05, 2005

Estrenando año

El dia 30 de Diciembre de 2004 volví a la ciudad. Habia quedado al final en salir en Nochevieja con unas cuantas amigas solteras, como yo, de la Universidad, aunque un par de ellas con novio.

Mi hermana sentía curiosidad de ver el piso que comparto con "la loca", asi que la invité a que se viniera para Nochevieja conmigo, ya que "la loca" no iba a estar allí, solo yo, a solas. Aceptó pero con una condición, que su novio viniera con nosotras. Yo acepté dicha condición pero imponiendole a la vez otra:
-Tu novio duerme en la cama de "la loca" y tu duermes en mi cama conmigo.
Asi pues, ambos me acompañaron en la festividad del último año. Mis amigas me dijeron que mi hermana se parece bastante a mi. Mi recien estrenado cuñado lo ratificaba. Yo la verdad no veo que me parezca mucho a ella, excepto en la estatura.

Nos divertimos bastante, aunque bebí menos que otras veces, el estar con mi hermana y mi cuñado como testigos me hacia comportarme de una forma mas juiciosa. Cuando estos se besaban, yo me intentaba hacer la tonta, mirando para otro lado.

Ayer se fueron, de noche, y por eso no he escrito hasta ahora, casi los tenia encima todo el dia. "La loca" volverá este viernes, aún sigue pasando las vacaciones en su pueblo. Pasó allí la Nochebuena y la Nochevieja. Espero que no le importe que mi cuñado haya dormido en su cama, de todas maneras le estoy lavando las sábanas. No quiero que se lleve sorpresas varoniles. Sobre todo, cuando un dia me dijo un chico en un chat que le ponia cachondo el dormir en camas de chicas, cuando se quedaba a dormir de invitado, en el piso alquilado y compartido de alguna estudiante conocida o no tanto, despues de una buena borrachera nocturna. Le encantaba masturbarse oliendo las sabanas. Por eso estoy lavando las de mi compañera. No me fio.

"La loca" Quizás se habrá visto con el chico con el que se acostó este verano pasado. Lo unico que se de ella fué un mensaje al movil felicitándome el nuevo año. Me lo mandó casi terminando el dia 1 de Enero. ¿Quién sabe lo que hizo durante la noche?

En fín, aquí estoy solita. Os deseo feliz año nuevo y quiero mandar mi pesar a los afligidos por el maremoto de Asia, los cuales no han podido celebrar nada. Lo siento mucho. De verdad.