Salí del portal del piso y casi me resbalo cuando habia pisado algo que estaba duro. Era un pájaro muerto. Tuve sentimientos de culpa por haberlo pisoteado con mis sucias suelas. Descanso al saber que estaba muerto, de antes. Volví a entrar al piso, cogí una servilleta y una bolsa pequeña que teniamos de la farmacia.
Al salir a la calle de nuevo para recoger al pajarito y tirarlo con la bolsa me llevé una sopresa. El animal no estaba. Miré alrededor y en la otra acera habia dos niños riendo. Jugaban con algo agachados en cuclillas. Uno le estaba metiendo al animal un palo por el culo. Intentaba atravesarlo de una punta a la otra con ese objeto. Yo les grité y les dije que lo dejaran en paz, que era mio y que se habia caido del balcón. Los niños se fueron como si nada hubiera pasado.
Le quité el palo. Con la servilleta lo introduje en la bolsita de la farmacia y lo tiré en el contenedor mas cercano.
viernes, junio 10, 2005
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