sábado, octubre 03, 2009

Masajes laborales

El otro día en la oficina estaba un poco cansada. Más que cansada estaba dolorida de la espalda. Tanto ordenador, tanta silla giratoria no es bueno. Tenía el cuello algo tenso. Entonces eché a volar mi imaginación.

Pensé que sería una buena idea que el Gobierno permitiera tener un masajista por cada trabajador. Ya estuviera trabajando en una sucursal de banquero o de peón de albañil en una obra al aire libre, de frutera en el mercado, incluso de taxista. Cada cual tendría que dar de su propio sueldo un tanto por ciento al Estado. Este se encargaría que durante la jornada laboral disfrutara cada uno de unos minutos de relax. Que tuviera mis diez minutillos de masajes. Sin moverme del sitio, claro. El masajista o la masajista tendría movilidad absoluta. Entonces cuando ya disfrutaba de mi genial idea, me apareció otra mejor.

Que pudieras elegir si quieres diez minutos de masajes relajantes o un buen polvo.

Me quedé con las ganitas.

3 comentarios:

Borja dijo...

Hola señorita! Por alguna extraña razón hoy me ha dado por mirar si habías vuelto a escribir. No sé cómo, pero después de muchos meses sin leerte, no sólo me he acordado de la dirección, sino también que sorprendentemente me acordaba de casi todo lo que contabas en los antiguos post. En cierto modo, somos de la misma edad-generación y quiera o no hay muchas cosas en las que me puedo sentir identificado con las cosas que cuentas.

Me alegro de tu nueva etapa independiente 'separada' de la loca.

Espero poder seguir leyéndote a diario porque me gusta lo que escribes y cómo lo haces.

Encantado!

Borja

Borja dijo...

Acabo de darme cuenta de que tienes restringidos los comentarios. Casi mejor porque así te quitas anuncios de publicidad, insultos,... o gente pesada como yo! (este mensaje, ni el otro, en realidad, no hace falta que los publiques, son para ti, no para el resto)

Gracias!!

Borja

Anónimo dijo...

Ejkribe ya, tronca!!!!