Me acabo de levantar, aun es de noche, hace fresco aunque sigamos en pleno verano. Cosas de la madrugada...
Hoy es uno de esos dias de los que me levanto cambiada radicalmente. Es como si me hubieran hecho un lavado de cerebro durante mi invernación nocturna. Quien sabe si vinieron a visitarme los extraterrestres para abducirme...
La cosa es que hoy es uno de esos dias, y no me refiero a la regla, que ese es otro tema. Hoy es un dia tan asqueroso como los otros anteriores, y como los que vendrán despues. Porque vaya mierda de verano que me estoy tirando, sin viajes, sin novio, sin mierda para mi.
Tengo ganas de bajarme las bragas, sacarmelas y tirarlas al medio del salón. Mearme encima de ellas y prenderle fuego. Que ardan. Que ardan mis bragas. Hasta que llene el techo de tanta tizne que se me caiga sobre mi cuerpo y me vista de negro. Salir al balcón y mearme encima del primer gilipollas que pase por debajo. Y gritar, gritar como una puta loca, como si fuera mi mejor masturbación. Gemir como una gata. Bajar a la calle, salir corriendo con la tizne por albornoz, y despellejar mis plantas de los pies con los chinos sobresalientes del arquitrán, hasta que sangre, y entonces entrar en una Iglesia y cagarme en Dios.
Creo que anoche vinieron.... los extraterrestres.
martes, agosto 24, 2004
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