Ya son las tres de la madrugada y me voy a la cama. Aunque ya veo que hay otros que se han ido antes y en vez de coger el sueño, se están cogiendo el uno al otro. Lo digo por mis queridos vecinos. Al igual que la familia, te los dan hechos.
No me molesta que la gente disfrute cuando yo no, no me importa, que le voy a hacer, pero lo que no soporto es que el cabecero de su cama golpeé la pared que nos dividen cada vez que el marido se la mete a ella.
El ruido de los muelles de esa cama vieja que han de tener, tampoco lo soporto, asi como las paranoias que le entran a los dos, a veces maullan como gatos, otras hace ella de puta y el de rey, y algunas hasta juegan a la maestra cachonda y al alumno pajillero.
Los tabiques son tan endebles que os puedo transcribir un dia alguna folladita de ambos, hoy no va a poder ser, porque estoy cansada y ellos no están por la labor por ahora, solo gimen.
Me voy a la cama, ahora no sé si pegar golpes en la pared, o hacerme un dedito a la par que ellos... ¿Señor diablo?
miércoles, agosto 25, 2004
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