jueves, septiembre 09, 2004
Sodomizada
Tumbada en la cama boca arriba. Mi compañera de piso que no estaba en el piso. La luz imponente del Sol inundaba mi cuarto y pintaba mi cuerpo desnudo de retazos amarillentos. Me abria y me cerraba de piernas. Mis manos corrian de aquí para allá, tropezando con mi piel por doquier. Sudores calientes, anhelos salinos de mi cuerpo que escapaban de mis poros como fugitivos en estampida buscando la libertad. Mi culo se elevaba del colchón con cada placer que llegaban a capturar mis dedos. Los capturaban y los soltaban para coger mas y mas. Disfrutaba como una loca mientras el Sol lo seguia sintiendo caliente en todo mi ser. Sentia ser penetrada por el astro. Él estaba encima de mi. Él era el que se inmiscuia por mis rincones ocultos. Ya no necesitaba masturbarme, solo debia dejarme tomar por el Sol. Tan cálido como nadie. Tan lúcido como ninguno. Ahí me tenia ante el, ahora cabeza abajo, a cuatro, sodomizada por completo, a sus pies. Mi mano derecha directamente a mi vagina, que colgaba como una fruta del paraiso a falta de ser probada, chupada y comida. Sodomizada hasta que me quedé dormida, con el calorcito de la tarde, con el sueño de la siesta...
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