miércoles, septiembre 23, 2009

No es país para viejos

El anciano del otro día está mejor, pero su familia ha decidido no dejarlo solo. Bueno, tampoco muy acompañado porque lo han llevado a una residencia. El piso donde vivía el abuelo, que está en la planta de arriba, lo han puesto para alquilar sus propios hijos. Pobre hombre. Casi se muere y aprovechan para despojarlo de todo.

No he llegado a estar en ninguna residencia de ancianos, pero me han contando que es bastante triste. Que hay quienes miran para un lado distinto, en silencio. Algunos dormidos. Otros ensimismados en vete a saber qué cosa. Pocos jugando al dominó o charlando de algo que hayan visto por la televisión. Se convierten en despojos de la sociedad cuando no pueden valerse por sí mismos, y este como todos, no es país para viejos, como la peli del Bardem.

No hay comentarios: