sábado, noviembre 27, 2004

Rock excitante

Una vez me dijo una amiga que escuchando una canción de rock en el salón de su casa, a solas, le gustó tanto la canción, se puso tan excitada escuchándola que acabó masturbandose entre el sofá y el suelo mientras subia el volumen de la música. Dedo dentro, dedo fuera, con cada subida y bajada de ritmo. Me contó que fué frenético. Y que el guitarrista principal se hizo un "solo" (nunca mejor dicho) casi al final del todo, cuando ella mas húmeda no podia estar y ahí se contorsionó como una loca mientras no paraba de tocarse y de sudar, de gemir y de frotarse. Decia que acabó con el pelo húmedo, con casi toda la ropa quitada o bajada, exhausta y boca abajo con el culo en pompa en el suelo con su mano izquierda entre sus piernas mientras la derecha la tenia con la palma totalmente abierta sobre la cálida solería de la habitación en aquel caluroso verano.

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