Odio algo. Que me entre diarrea cuando estoy fuera de mi casa. Y perdón por el tema, pero es la verdad y hoy me ha sucedido.
Es algo que me causa impotencia. Estar en algún sitio y de pronto que tenga ganas de cagarme viva. Y no solo son las ganas, sino que me voy de verdad patas abajo, como se dice vulgarmente, y cuando una se va de vientre no hay quien lo pare.
Pero hay algo peor que tener un ataque de diarrea en pleno éxodo diario del hogar. Eso peor es el no tener papel higiénico en el servicio. Dios mio, he dado mas vueltas que una loca para encontrar un buen sitio donde despacharme a gusto.
Eso si, hubo momentos en los que me aguantaba, mientras estaba de un malhumor con los demás que no te cuento cuando me hablaban sobre algo (yo cágandome y ellos queriendo hablar de gilipolleces tan tranquilos) y decia para mi misma "tengo que aguantar hasta llegar a casa" , "tengo que hacerlo", "tu puedes adri", "vamos" ... pero no. Me vino. Y fuí.
miércoles, octubre 13, 2004
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario