martes, octubre 19, 2004

Ritual cinéfilo

Mientras escribo estas lineas, afuera llueve. Es la segunda vez que escribo este post. Me ha dado mucha rabia que la primera vez que lo escribí se lo llevara un apagón de la luz justo antes de publicarlo. No le dió tiempo a nacer cuando ya murió.

Os decía en el articulo que ha desaparecido para siempre, que esta noche habia estado viendo una película a solas. Justo cuando "la loca" se fué a la cama empecé a verla. Me ha hecho llorar. Otras veces sonreir. Incluso alguna vez ambas cosas al unísono. No sé si será que me encuentro hoy con los sentimientos a flor de piel o es que la película era tan buena como me ha resultado parecer.

Para mi, ver una película es algo mas que sentarme a tragarme lo que me quieran echar. Por eso tengo mi propio ritual cínefilo, que contiene los siguientes ingredientes: a solas, de madrugada, con las luces apagadas, y con unos buenos auriculares acariciando mis oidos. Ahora en invierno hay que sumar una buena mantita caliente. De esta forma y solo así consigo meterme en la trama. Hasta el punto de llegar a excitarme o de deprimirme. Según el guión.

Con el que era mi novio haciamos algo curioso. Cuando nos encontrábamos distanciados por los kilometros fuera cual fuese el motivo, alquilábamos la misma película el mismo dia y quedábamos a una misma hora para empezar a verla. Así sentíamos verla ambos a la vez, y disfrutando de la soledad aplicada al cine. Cuando ambas cintas terminaban de reproducirse, nos llamábamos por teléfono para comentar lo que habíamos estado viendo. En ocasiones, despues de los comentarios acababamos haciendo sexo por teléfono. Pero esa es otra historia. Sigue lloviendo.

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